Bienvenida

"Gracias por visitar este sitio, que tiene como único fin mostrarles algunas reflexiones plasmadas de la forma más equilibrada posible, para que de esa manera iniciemos la marcha en pro de una vida mejor, con mayores libertades erradicando toda sujeción que limite nuestras acciones como individuos..."
JJ
Celis

sábado, 12 de octubre de 2013

Sentido de Pertenencia

Sentirnos arraigados o enraizados por algo que consideramos importante, ya sean personas, grupos o instituciones ese sentimiento filiatorio se le denomina Sentido de Pertenencia. Al tener conciencia de que pertenecemos a algo ya sea en el marco sentimental de una relación familiar o de pareja, o sentirnos parte de una agrupación de individuos que promuevan cualquier tipo de actividad, eso nos brinda la tan necesaria seguridad emocional que todo individuo persigue o debiera perseguir. Tan importante es, poseer Sentido de Pertenencia, que esto nos lleva a preservar, a cuidar y a tratar de mantener en el tiempo esa relación filiatoria que nos une a la familia, a la relación de pareja, o  a la  relación con la institución a la cual nos sentimos parte  y a todo lo que tenga que ver con ese sentimiento filial, es decir, cuidamos todo lo concerniente al bienestar de nuestra familia y procuramos todo lo que le brinde seguridad, en lo concerniente a nuestra relación de pareja nos hace estar al pendiente de la comunicación entre ambos, apelamos al respeto y nos refugiamos en el amor  y  siempre hallamos cualquier excusa para que en todo momento exista la buena armonía a fin de que esa relación perdure en el tiempo. De igual manera ocurre con la institución o agrupación a la cual nos sentimos parte, cuando “gozamos” de Sentido de Pertenencia  cuidamos todo lo que ella representa ética y moralmente y al mismo  tiempo preservamos toda su estructura física puesto que sin ese elemento tan importante como lo es la infraestructura donde funciona esa agrupación,  la estabilidad de esa institución se vería afectada. El Sentido de Pertenencia no nace de la apatía, ni florece sin  roce o sin el familiar contacto que debe existir para sentirnos parte de algo, no puede hallarse Sentido de Pertenecía si no existe la preocupación cuando algo no marcha bien, no existe Sentido de Pertenencia si apelamos a la indolencia frente a las necesidades que pueda sufrir nuestra familia, nuestra pareja o frente a las necesidades que pudiera afrontar nuestra institución o agrupación en la cual formamos parte. El sentido de pertenencia nos conlleva a realizar lo posible y hasta lo imposible para que esa relación y su significado perduren en el tiempo y si es necesario nos sobreviva.
Es importante señalar también el incentivo y el estimulo que representa el poseer de igual manera Sentido de Propiedad que es afín al Sentido de Pertenencia, puesto que el segundo nos hace sentir que pertenecemos a algo pero a su vez el llegar a disfrutar con plena conciencia de ese sentido, nos permite considerarnos dueños de ese algo, allí surge el sentir de que algo nos pertenece, surge el Sentido de Propiedad. Como ejemplo se podría decir que en tiempos pasados en la época de la conquista de Europa sobre nuestra América, tenían como recurso estimulante la promesa de qué  quienes realizaran dicha empresa serian dueños de parte de las tierras conquistadas, más adelante, ya en el siglo XIX en plena etapa independentista la promesa era de igual manera llegar a ser dueños de la tierra y todo lo que le confiscaran a los que defendían aquello que representaba la Corona. Vemos cuán importante fue, es y será, el sentirnos dueños de algo, lo estimulante que resulta sentir que algo nos pertenece.
Podríamos preguntarle a cualquier persona que se encuentre viviendo en una casa en estado de alquiler, ¿qué siente? al no poseer en este caso, una vivienda. Su  inestabilidad emocional se vuelve  imperante, su preocupación es latente puesto que no goza de la estabilidad que brinda el tener una casa propia, llegando incluso, sin temor a exagerar, a la desintegración del núcleo familiar por tan nefasto motivo. Caso contrario sería el de alguien que fuese dueño de su casa, podría tener muchas otras preocupaciones pero sentirse vulnerable por la falta de seguridad, la carencia de estabilidad y del abrigo de su familia, esas preocupaciones no las tendrá tan solo por ser dueño de su vivienda. Sentido de Propiedad no es solamente decir “esto es mío”, ni siquiera significa que algo está legalmente a nuestro nombre, no, el Sentido de Propiedad es ser responsable con lo que se tiene, es el sentido de preservación para con lo que se tiene, y así  otros disfruten de ese “algo” y a su vez ese “algo” perdure.
Existen dos elementos que observándolos con detenimiento tiene estrecha relación con el Sentido de Pertenencia, estos son la Propiedad Pública y la Propiedad Colectiva, la primera todos sabemos a qué tipo de propiedad se refiere, como ejemplo básico tenemos a las plazas y parques públicos, es de todos y de nadie a la vez, quienes se encargan de su mantenimiento, cuando lo reciben, son las instituciones gubernamentales, sean regionales o municipales, el Sentido de Pertenencia no fluye, no tiene posibilidad de germinar puesto que el carácter público que poseen dichos lugares nos erradica cualquier vestigio de sentirlos nuestros, pero eso no significa que dejemos de utilizar esos espacios y que no disfrutemos al momento de recrearnos allí, siendo tan solo una transitoria utilización de esos lugares sin apego o sin arraigo alguno por su condición de ser una cosa pública. Por otro lado tenemos la  Propiedad Colectiva, que si bien este tipo de propiedad es de dos o más, eso no significa que sea de todos, si no, de aquellos agremiados, afiliados o aquellos  a quienes designe esa sociedad colectiva como propietarios, en este caso pudiera surgir en el mejor de los escenarios el Sentido de Pertenencia, ese sentido que nos permite sentir ser parte de “algo” y que ese “algo” a su vez sentir que nos pertenece.             
Para concluir QQ.: HH.:, tenemos frente a nosotros la potestad de descubrir si poseemos o no Sentido de Pertenencia, ese sentido que nos obliga a defender, a preservar, a mantener aquello que creemos formar parte ya sea nuestra familia nuestra pareja o la institución la cual integramos. Seamos sinceros y miremos si en realidad colaboramos  al momento de realizar cualquier tipo de trabajo en pro de ese “algo” que consideramos importante ya sea la familia la pareja o la agrupación que conformamos y si descubrimos en nuestro proceder de que estamos al pendiente de todas aquellas cosas que consideramos importante y sobre todo encontrar las alternativas para que  esas cosas perduren en el tiempo allí en ese punto especifico podremos decir que tenemos Sentido de Pertenencia

domingo, 15 de septiembre de 2013

Conciencia Institucional

   La fortaleza generalmente se obtiene gracias a la constancia y ésta a su vez, es decir la constancia, tiene como madre a la paciencia, no es por capricho que se asegura que la paciencia es una de las más grandes virtudes que pueda poseer ser humano alguno, al ser pacientes mas temprano que tarde podríamos lograr cualquier objetivo que nos planteemos. El individuo que actué de forma paciente en ninguno de sus actos se avizorará tendencias mezquinas, ruines o egoísta, puesto qué, no actuará de manera impulsiva en la ejecución de alguna acción. La base esencial para lograr la firmeza o fortaleza de una estructura ya sea de orden social, normativa o individual, esencialmente radica en la carencia de actitudes egoístas, es decir nuestra actuación en todos y cada uno de los ámbitos en los cuales nos desenvolvemos debe ser sin fines egoístas o personales, sino con el único fin de que lo que realicemos nos sobreviva en el tiempo y al final de la jornada esa acción se convierta para beneficio de todos en una institución. Si tuviésemos como fundamento esencial esa visión o que adquiriésemos en determinado momento una verdadera Conciencia Institucional, miraríamos desde un punto de vista positivo a nuestro país como una gran institución y que todas nuestras acciones ya sean en el ámbito político, económico, social, etc., se realicen para que nuestra nación nos sobreviva y perdure en el tiempo, ser garantes de que las decisiones que se tomen se hagan no solo para los que habitan nuestro país en el presente sino también para aquellos que lo habiten en el futuro, es decir,  nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos y los hijos de éstos y así sucesivamente, sin egoísmo o mezquindad alguna esa seria la verdadera visión optimista y de respeto para nuestro país. Pero solo se logra todo esto cambiando nuestro forma de pensar y nuestro pensar actualmente, es el de tomar todo para sí, no dejarle nada a nadie, nadie tiene oportunidad, solo nosotros la merecemos y así vivimos en una eterna y maléfica conducta egoísta, no tenemos la capacidad de ver a nuestra nación como una institución talvez y sin temor a equivocarme mas son la veces que la miramos con apatía. Todos o la mayoría de nosotros oteamos tal vez sin saberlo, a nuestras familias como una institución, de gran importancia además, realizamos nuestras acciones lo mejor posible para que ella funcione, es decir para que nuestra familia  funcione como debe ser y queremos que funcione estemos presentes o no, pero sobre todo deseamos que nos sobrevivan y perduren en el tiempo cada uno de los miembros que la conforman, nuestras costumbres y los valores que infundimos, pues mas o menos ese es el sentido real que debemos tener frente al concepto de institución, pero mas que un concepto debemos verlo como una conducta individual, para que luego logre convertirse en una conducta colectiva, esa  es la gran labor por realizar.  Las instituciones desde el punto de vista conceptual en dicho sentido trascienden las voluntades individuales al identificarse con la imposición de un propósito en teoría considerado como un bien social o colectivo. 

domingo, 1 de septiembre de 2013

La Importancia de la Masonería en Nuestra Sociedad

Ninguna sociedad puede eventualmente desarrollarse en todos sus ámbitos sin equidad en sus leyes ni libertad de conciencia en sus ciudadanos, es por ello que en la institución masónica prevalece y ha prevalecido desde siglos esos dos elementos que se han convertido a lo largo del tiempo en dos grandes convicciones, forma inequívoca en la formación de hombres que busquen en todas sus formas el bien común. Saberse de la capacidad de desarrollo y progreso que tiene todo ser humano es tal vez uno de los secretos mejor guardados  a vox populi, es decir fue un secreto para algunos elegidos en aquellas antiguas escuelas que en tiempos pretéritos se hicieron con aquel conocimiento con “aquella verdad” que no es mas que el poder de la mente humana. Del potencial de la mente humana ya en nuestro tiempo conocemos de su largo alcance, pero algunos no lo han asimilado aun y creen que eso del poder de la mente es para otros, no para ellos. En este punto comienza la instrucción de todo masón que encierra en un circulo infinito nuestros augustos misterios, es decir la instrucción masónica nunca termina, y esta empieza a enseñarnos desde el principio que en nosotros esta la fortaleza, dentro de nosotros mismos,  no nos dice que la busquemos en otra parte sino en el centro de nuestro yo interno. Conociéndonos en primer lugar, pudiéramos en lo sucesivo ofrecer una opinión mucho mas objetiva de nuestro entorno, tal vez nos evitaría realizar juicios de valor erráticos y desventurados, no estaríamos divorciados de la realidad latente del día a día, es decir  viviríamos la realidad de lo cotidiano, descubriríamos que muchas veces no es tan importante analizar las consecuencias sino las causas que la originaron, que antes de criticar a un semejante debería revisar de antemano mi conducta, pueda ser o tal vez lo esté haciendo mucho peor, al mirar la miseria de otro de seguro pensaremos de que tambien nos puede pasar lo mismo quizás peor, de seguro en la quietud de la noche en nuestras oraciones pidamos al ser supremo que le alivie su miseria, en nosotros esta lo positivo y lo negativo, lo bello lo feo, protones y neutrones, la mayoría de los minerales existentes tambien están en nuestro ser, ¿que mas necesitamos saber para aceptar que somos un pequeño universo?.
Una vez que se ha transitado el camino del auto conocimiento del “ser particular”, permítanme llamarlo así, allí realmente empezamos a ser verdaderamente útiles, ha tener conciencia de la equidad, la importancia de lo justo, y en otros casos la necesidad de  justicia en cada gesto y en cada rincón, tener la suficiente entereza para someternos a una auto evaluación en el marco de lo moral, debemos adosarle la importancia necesaria a todo lo relacionado con los valores morales que deben existir en toda sociedad. La francmasonería en sus principios nos muestra que ante todo debemos conducirnos bajo parámetros morales aceptables, ella reconoce la relatividad de lo moral descartando de antemano el carácter absoluto que algunos tratan de asignarle a lo moral, lo que para nosotros es “moral” no necesariamente lo es en otras latitudes, pero ella, la masonería, nos exige conducirnos bajo parámetros debidamente morales y ser fieles cumplidores de las leyes que imperen en el pais que residamos, ser respetuosos de las normas u ordenanzas que suscriban  esas leyes.
Por otro lado en el seno de nuestros talleres, no se conciben diatribas de orden político-partidistas, ni comentarios que critique a cualesquiera de las distintas corrientes religiosas existentes, a pesar de que en su seno gozan de plena aceptación como miembros de la orden cualquier individuo que posea  inclinaciones político – religiosa de las distintas tendencias conocidas, con ello se observa o  se pone a prueba el nivel de tolerancia de cada miembro, puesto que para los libre pensadores ante los ojos del Gran Arquitecto del Universo todos somos realmente iguales. Por cierto la mayoría de los conflictos bélicos ocurridos a lo largo del tiempo en nuestro planeta, han tenido como dispositivo detonador  motivos políticos o religiosos, en algunos casos se conjugan ambos dando como resultado al final en todos los casos  la más de las desgraciadas suertes al género humano. Es por ello que la francmasonería busca entre sus adeptos impartir como principio fundamental de primer orden ideas pacifistas, de coincidencias y de confraternidad no solo entre ellos sino con el resto de los individuos que conforman a la sociedad, se fomenta el respeto propio y ante el discurso ajeno, se combate con fuerza y ahínco la descalificación a propios y a extraños de nuestra orden, se fomenta la conciencia creadora evolutiva y progresista en cada uno de sus miembros en busca de allanar el camino que nos lleve como sociedad a niveles de avance de primer orden, sin exclusiones de ninguna índole, el francmasón reconoce que todo ser humano debe y tiene que evolucionar en todos su ámbitos indefectible y sistemáticamente sin menoscabo de su ideología, raza, color de piel, militancia política o inclinación religiosa, desde aquí, desde la mirada entre la escuadra y el compás, todos somos iguales y merecemos todos lo justo, lo bueno y lo natural.     .           
Nuestra sociedad, necesariamente no tenemos que ser muy ilustrados para darnos cuenta,  tiene graves problemas de tipo cultural, es decir de situaciones que han tenido lugar a lo largo del tiempo y que ya forma parte de la cultura e idiosincrasia de nuestro gentilicio, esto es la apatía hacia hechos o situaciones de corrupción esa es solo una de ellas, se ha vuelto lugar común en nuestras vidas que ya no nos sorprendemos, por ende creemos que ya no vale la pena la denuncia ante este hecho tan negativo, pero la apatía no queda allí, vemos tanta violencia en los medios de comunicación audio visuales que miramos acciones violentas en nuestras calles sin sorpresas como algo cotidiano, viendo además como se le ha escapado de las manos a las instituciones correspondientes. La institución masónica entre sus principios tiene como fin el respeto a la condición humana y por ende el respeto a la vida y se busca trabajar en función de no solo preservarla sino de llevar en la medida de las posibilidades una vida digna fomentando el trabajo honesto y creador que al final nos lleve a soluciones de tipo material, económico, social  y ¿por qué no? Espiritual.    
La masonería es una institución fomentada por individuos, por ende cualquiera podría decir que no es perfecta por esa misma cualidad, es decir por ser formada, forjada y fomentada por seres humanos, imperfectos en muchos casos, pero la perfectibilidad de la masonería no descansa en los hombros de quienes la formaron, puesto que la masonería fue creándose a partir de los elementos mas idóneos de las interrelaciones sociales y de las mejores formas de conducta que deben existir entre los ciudadanos y que algunos libre pensadores en tiempos lejanos tomaron lo mejor de la conducta humana y lo institucionalizaron creándose la francmasonería, ya que con esto se lograría desde esa macro visión, llegar en lo posible a una sociedad perfecta.

Lo que somos hoy día es una sociedad habitada por ciudadanos perfectibles, que no debe verse a groso modo como algo negativo, sino como algo plausible ya que podríamos decir eventualmente que vamos por el camino de la perfección, tal vez no la mayoría pero si quienes de alguna manera tuvimos la suerte de iniciarnos en los augustos misterios la masonería, puesto que tenemos en nuestras manos las herramientas necesarias para ver, analizar y concluir lo que se necesita para que una sociedad llegue a puerto seguro en lo referente a estabilidad y progreso sistemático a los habitantes de nuestra sociedad, podrían sonar estas palabras exageradas o desproporcionadas, pero solo basta observar sus principios detenidamente, sobre todo practicarlos y veremos que si toda la sociedad tomase en cuenta sus principios nuestro mundo sería otro.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Iluminacion

Para aquellos que tuvimos la suerte de iniciarnos en los Augustos Misterios de la Masonería, recordamos, de manera reiterativa a lo largo de nuestras vidas, el preciso instante en que aquella “procesión” iniciática casi culmina, en esa estación donde finalmente nos encontramos, por cierto todavía a ciegas y entre columnas, nuestros nuevos QQ.: HH.: nos ofrendan algo, un elemento que formará parte importante para siempre en nuestras vidas no solo en el marco masónico sino en el mundo profano también. Ese elemento es la Luz, si, al quitarnos la venda que cubría el alcance de nuestra mirada, vemos la luz que iluminaba ese recinto sagrado que desde ese instante empezamos a llamar nuestra logia, pues así lo descubrimos luego, era logia porque estaban reunidos siete o más queridos hermanos, luego al terminar la ceremonia paso a ser Templo puesto que aun estábamos allí reunidos pero sin trabajar y al retirarnos pasó a convertirse en una estructura, en un inmueble. Descubrimos que la Logia somos todos y cada uno de los miembros que en ella interactuamos, que lo importante es la hermandad que practicamos entre todos nosotros, comenzamos a apelar a la humildad puesto según nuestros principios estamos obligados a exhibirla como la mejor alhaja o joya que poseemos o podamos poseer y asimilamos cuán importante es la Igualdad que debe prevalecer entre los seres humanos, esa igualdad, descubrimos más tarde que se refiere a la Igualdad de Oportunidades en lo que concierne al alcance de progreso para todos y cada uno de los individuos que conforman nuestra sociedad, por esa igualdad es por la que debemos trabajar y si es inevitable luchar, necesariamente esa lucha debe ser esgrimida con ideas, descartando elementos de coerción y presión, sobre todo debemos mantener una actitud crítica ante quienes pretendan utilizar la fuerza bruta o armada en pos de una falsa igualdad.
La Luz o la Iluminación no pretenden ser otra cosa que, conocimiento o saber, antiguamente se le denominaba Misterio a todo lo que tuviera que ver con esos dos elementos. Misterio por ende tenía, en aquellos tiempos, un distinto significado; este significado era Sabiduría, por supuesto no todos tenían acceso a ese “saber”, por esa razón todo lo oculto en nuestros días es catalogado como un misterio. De allí el nombre de algunas agrupaciones iniciáticas llamadas “Escuelas de los Misterios” he allí quizás los orígenes de nuestra orden, un origen pre-histórico si se quiere, (es decir previo a todo lo escrito sobre nuestra orden antes de la Carta o Estatutos de Bolonia, redactados en 1248, puesto que es el documento masónico original más antiguo que se conoce, a pesar de que los gremios de constructores, albañiles y arquitectos son mencionados en varios de los más antiguos códigos de leyes, incluido el de Hammurabi Rey de Babilonia, actual Iraq, (1692 a de C). Pero suele considerarse que el primer código regulador específicamente masónico fue el que el rey Athelstan de Inglaterra (924 a 939), dio a estas corporaciones en el año 926, denominado Constituciones de York. Este manuscrito se perdió en el siglo XV y fue reescrito de memoria por los que lo conocían, es por ello que reitero una vez más que ya existíamos antes de 1717).
La iluminación que pretende la institución masónica, solo nos ofrece al final, poseer un criterio analítico profundo y detallado, a su vez acucioso, en el buen sentido de la palabra, descubriendo sobre la marcha, la importancia de la conformidad ante los obstáculos pero no del conformismo de la capitulación cuando tratamos de superarlos, he allí, teniendo presente todos esos elementos, la esencia de la sabiduría que persigue nuestra institución, el de detenernos a observar los detalles para poder entender las cosas en su conjunto. Sabiduría también es, paciencia y equilibrio en nuestras acciones y en toda empresa que realicemos, entender que los seres humanos debemos buscar siempre los elementos básicos que necesita para su desarrollo integral y hacer hincapié de que ese desarrollo sea constante y sobre todo, logre sustentarse en el tiempo, con esto se persigue que el progreso tiene que ser necesariamente sistemático, independientemente de que existan nuevos rostros y nuevos nombres en la conducción administrativa.
Esta iluminación a la que hoy hago referencia, nos permite redescubrirnos como un micro cosmos, un pequeño universo donde se conjugan un compendio de elementos cuya importancia, simbólicamente hablando, nos permiten entender mejor los fenómenos de la vida y de la muerte, en el marco de todo lo que está más allá de lo físico. Hemos de vernos como un pequeño universo en la variedad étnico, cultural y religiosa de nuestros miembros, esta variedad es la que marca la diferencia con respecto a otras instituciones de igual índole, puesto que nuestra institución se ha mantenido en el tiempo a pesar de las diferencias de criterio, esto significa que el progreso masónico está ante cualquier diferencia de forma, llevando a cabo de buena manera los objetivos planteados siendo estos la idea de fondo, esto obedece al compromiso moral que siempre debe prevalecer entre QQ.: HH.:, ese compromiso solo significa hacer las cosas porque la conciencia lo dicta y no por la implantación de una pena. Finalmente una vez que logremos realmente entender lo que somos y lo que hacemos, empezaremos a ser útiles a la sociedad en la que vivimos.

jueves, 24 de marzo de 2011

Rescatemos los Valores Morales

Vivimos hoy día una crisis terrible, que nos ha atacado ferozmente y ha hecho mella en distintos niveles de nuestro entorno, ha tenido repercusión en lo social, en lo cultural, en lo económico, en lo político, entre otros. Esto ocurre no solo en nuestra nación si no que se ha generalizado mundialmente, esta crisis consiste en la pérdida de los Valores Morales más elementales de la sociedad. Hemos visto como de manera paulatina pero sistemática se ha perdido el respeto a la vida, nuestro bien más preciado, vemos con asombro aún, como la delincuencia le quita la vida a cualquier ciudadano para despojarlos de los objetos más absurdos, un par de zapatos, un teléfono celular o cualquier otra nimiedad. La apatía por el dolor ajeno se ha vuelto, literalmente, ajeno a nuestros sentimientos, tal vez porque ese tipo de situación se ha vuelto lugar común en nuestra sociedad, no hay cosa más perniciosa para el ser humano que acostumbrarse a lo malo o adaptarse a lo negativo, puesto que no verá imperioso salir de tan nefasta situación. Miramos ya familiarmente la falta de honestidad en algunos individuos, otro de los valores morales extraviados, sobre todo en aquellos que tienen la responsabilidad de administrar los recursos del erario público. La falta de compromiso y vocación en algunos profesionales que hacen su trabajo solo por la quincena, apartando a un lado la vocación de servicio que todo profesional debe tener antes de iniciar sus estudios en la rama que escoja. El ser responsable con cualquier actividad que nos toque emprender ha dejado de ser importante, ya la responsabilidad la hemos dejado de lado, miramos esa cualidad como cosa de perdedores. Pasa lo mismo con el ser puntuales en los horarios fijados en nuestros sitios de trabajo, de reuniones con amigos o con nuestras familias, podría verse como algo trivial pero realizando esas pequeñas cosas nos hacemos grandes como ciudadanos civilizados. El respeto, la tolerancia, la honestidad, el trabajo, la lealtad y la responsabilidad o las faltas de todas ellas se inculcará en toda persona indefectiblemente en el seno familiar el cual les toque desarrollarse, de manera pues que en ello radica la importancia del núcleo familiar como eje primordial para el rescate de todos aquellos valores morales que en una hora menguada perdimos y que necesariamente debemos rescatar. La comunicación siempre debe existir entre los miembros del núcleo familiar, y que ésta sirva de orientación hacia lo positivo, hacia lo bueno y lo natural e inculcar el sentido progresista que todo individuo debe perseguir, se hace necesario la búsqueda de tiempo para nuestros hijos sin importar lo ocupados que estemos, pues allí estaría parte de la solución de la carencia de dichos valores. Por estas y otras tantas razones se vuelve necesario fomentar en nuestra cultura la importancia que representa el núcleo familiar en el desarrollo de los individuos en el marco de una sociedad verdaderamente civilizada, socavar de nuestras vidas toda conducta negativa que nos lleve a inclinarnos hacia aquellos anti valores que tanto daño le han hecho a nuestra sociedad, ese debe ser el norte fijado para poder convertirnos en una nación de verdaderos ciudadanos. Es innegable que el acierto en tener presente y actuar bajo una conducta donde rijan los valores morales mas imprescindibles, perfeccionaran a hombres y mujeres en cuanto a sus acciones, donde siempre tengan presente el bienestar para con sus iguales, sintiendo como propios los problemas ajenos, apoyando ideas positivas para nuestra nación sin importar la orientación política – ideológica que provenga, tan solo así, procediendo de esta suerte, jamás aquellos individuos de valores morales arraigados en su ser podrán errar el camino hacia la perfección que toda sociedad debe seguir para que en un momento dado pueda llamarse civilizada y pueda llegar alguna vez a ser una nación grande, verdaderamente libre e indudablemente justa.

Y recordemos siempre; Salud para seguir disfrutando con nuestros familiares, queridos hermanos y amigos, Fuerza para que soportemos las cargas entre si y Unión para dejar de ser tantos y convertirnos en uno solo.


lunes, 7 de febrero de 2011

La Ignorancia

La falta de interés que pudiera tener un individuo por aprender, descubrir o documentarse sobre cualquier materia, sobre todo temas que pudieran ser importantes, esa puede ser una señal de que estamos frente a una aptitud de corte ignorante. Podríamos decir que si persistiese esa apatía por el “saber” allí en ese punto específico tristemente debemos aceptar que dominó la batalla la ignorancia. Lo importante aquí es que solo gana la batalla hasta que el individuo quiera salir de ese mundo oscuro, vil y engañoso llamado ignorancia. Aquel que suele estar bajo el pesado yugo de la ignorancia generalmente es víctima de timos de variada naturaleza, puesto que el ignorante muchas veces es crédulo e ingenuo y es visto como blanco fácil para truhanes y charlatanes. No debemos confundir a “iletrado” con “ignorante” existen muchas personas que no tuvieron la oportunidad de aprender a leer y escribir pero de ignorantes no tienen nada pues poseen una perspectivas de las cosas mucho más claras que cualquiera que domine la lectoescritura y existen muchos individuos que pueden saber leer y escribir pero en ellos domina la credulidad, el no tener un esquema de ideas propias, la apatía hacia el progreso, la descalificación al contrario etc. El ignorante creará su propio mundo donde por supuesto, sus ideas no solo tienen cabida si no que son las mejores, despreciando así las ideas de los demás. Su religión es la mejor, no sabe a ciencia cierta porqué, pero alguien le dijo a él que era la mejor, así que no es necesario averiguar por qué. No necesita escuchar a nadie con lo que dice él le basta, podría escuchar a otro y aceptar lo que propone siempre y cuando por supuesto sea lo mismo que dice o propone él. Podemos ignorar temas, pero necesariamente no estamos cerrados para aprender cosas nuevas, el detalle con el ignorante, desde mi punto de vista, es que se presenta renuente en la aceptación o asimilación de nuevos temas, puntos de vista o aprendizaje, esa puede ser la diferencia entre aquel que ignora un tema o cosa especifica y el ignorante que está cerrado ante todo. El que se cobija con la ignorancia, se escuda con la terquedad, raya en lo necio y sucumbe ante la estupidez, el ignorante persiste en su error ciclópeamente sin percatarse nunca del abismo en que habita, como habitaron nuestros pueblos en el pasado dominados por la curia romana que se aprovechaba de la ignorancia reinante en aquellos tristes días sometiéndolos a los mas infames castigos llevados a cabo por la inquisición o constriñéndolos al confesionario como otra forma de dominación puesto que al saber de los deslices confesos tanto de mantuanos como de orilleros y todo aquel que utilizaba ese recurso de expiación a sus “pecados” así la curia de esos días estaría al tanto de todos los secretos del pueblo, de hombres y mujeres, de ricos y pobres he ahí la raíz del dominio reinante en aquella época. El ignorante no es aquel que tiene desconocimiento de algo, sino el que nunca quiere dejar de ser reo de su propia ignorancia. Debemos estar siempre abiertos a nuevos conocimientos, nuevas alternativas y a otras verdades, solo así podríamos vivir en una sociedad donde sus habitantes no dejen ser engañados por aquellos que rigen sus destinos.

Y recordemos siempre; Salud para seguir disfrutando con nuestros familiares, queridos hermanos y amigos, Fuerza para que soportemos las cargas entre si y Unión para dejar de ser tantos y convertirnos en uno solo.

Patriotismo y Masoneria

Patriotismo, su raíz, etimológicamente hablando es muy similar en los idiomas, francés, latín y griego y todos llevan en sí, un mismo significado el cual quiere decir “perteneciente a la tierra del padre”. Ejercer, vigilar y proteger la soberanía y la unidad territorial, enaltecer a los héroes y próceres, respetar las normas cuyos valores aseguren el bienestar común de los individuos del territorio, estas características son vista universalmente como valores patrióticos. El patriotismo pudiera definirse como un pensamiento o una tendencia que vincula a un ser humano con su patria o la tierra de sus padres, pero ese vinculo tiene que ver mayormente por determinados valores de tipo cultural, afectivos e históricos, difiere éste del nacionalismo en cuanto a que no necesita de una forma de gobierno para manifestarse, esta es la razón por la cual el sentimiento patriota se hace presente antes de la presencia de ordenamientos o sistemas jurídicos, políticos, económicos y administrativos de un territorio, con la salvedad de que el sentimiento patriótico perdurará si estos ordenamientos llegasen a desaparecer. En nuestra institución, es decir la Masonería, se conlleva al iniciado en los primeros preceptos de nuestras leyes al respeto de la constitución y las normas del país en que se habite, indistintamente de que seamos extranjeros o no, nos exige enaltecer los valores patrios en nuestros trabajos al colocar en el oriente tanto la bandera masónica como la bandera de la nación habitada, nos invita al estudio de la historia pretérita de la nación que habitamos para un mejor y objetivo entendimiento de su cultura e idiosincrasia para que así logremos entender y respetar la labor de aquellos héroes del pasado que hicieron libres a las naciones. Podría decirse sin caer en la exageración que la Masonería más que una institución es una patria, si se quiere podemos asegurar de que se trata literalmente de una Nación Universal, puesto que tenemos nuestra Constitución, Estatutos Generales, Código de Enjuiciamiento Masónico entre otras Normas que nos rigen en el marco de la ley, pero sobre todo por los objetivos que persigue y los elementos que la conforman, éstos son la libertad que deben gozar los individuos y el mecanismos de instrucción que utiliza representada en símbolos todos sabemos la aceptación y el alcance universal que poseen dichas características. Tenemos nuestra propia técnica de lenguaje conocida solo por los iniciados, éstos son los enigmáticos sistemas de abreviaturas etc. Para aquellos QQ.: HH.: que han viajado a naciones extranjeras donde tiene cabida la Institución Masónica, no es extraño oírles decir que fueron bien recibidos por QQ.: HH.: habitantes de aquella nación, haciéndolos sentir como en su propia patria, aun mas si se encuentran en alguna situación menesterosa. Es por ello que se puede decir con cierto nivel de propiedad que la masonería es una sociedad dentro de otra sociedad, es una nación dentro de otra nación. Esa misma característica, vista por los iniciados en los augustos misterios de la masonería como una de sus razones más benignas, esa universalidad ha sido lo más ventajoso para nuestra orden, cosa contraria ocurre para aquellos individuos vestidos con los harapos de la profanidad que apoyan gobiernos de tipo monárquico, fundamentalistas o dogmaticos religiosos, que en determinado momento han descubierto ese carácter de organización, (de sociedad dentro de otra sociedad) y perciben un peligroso potencial, he allí toda aquella campaña de descredito en detrimento de la masonería, en mayor medida en el pasado y un poco menos en el presente . Por otro lado, litúrgicamente hablando cuando nos preguntan que es un masón damos por respuesta que un masón es un hombre libre, amante de su patria y amigos de los hombres cuando son virtuosos, con esa respuesta no solo damos importancia a la libertad que deben gozar los hombres y a las virtudes que posea, si no también que debemos respetar y sobre todo amar a nuestra patria y en nuestro caso, no solo amar la tierra de nuestros ancestros o a la tierra que nos vio nacer, también desde mi punto de vista amar a la “tierra” que nos permitió ver la luz al aceptarnos en su seno y alejarnos de la oprobiosa tierra reina de la oscuridad llamada ignorancia. Esa tierra generosa, esa patria global que llamamos masonería, aprovechándonos de ese carácter universal que posee y los preceptos que divulga permite a los verdaderos iniciados en esos augustos misterios a vivir no solo en países que respeten la condición y los valores fundamentales del ser humano y el resto de los seres vivos, si no también en cualquier parte de nuestro vasto universo, puesto que todo masón respeta las tradiciones culturales e inclinaciones religiosas de cada país o región que visita y si llegare el punto de que un masón pudiera viajar a un lugar equidistante del universo, allí también indiferentemente del nombre dado a sus deidades para él será el G.: A.: D.: U.:. Hemos percibido en lo práctico y con hechos tangibles que cada taller o cada logia ha fungido como embajadas puesto que se ha recibido a QQ.: HH.: masones de todas partes del mundo y se le da cobijo, si fuere necesario en nuestro propios templos, procurándosele alimento, abrigo y el necesario cariño, todo ello gracias a la condición de ser un Q.: H.: para que en su estadía sienta que está en su propia tierra. Para finalizar estas breves palabras debemos en lo adelante estar conscientes de que somos habitantes de una hermosa Patria llamada Masonería.

Y recordemos siempre; Salud para seguir disfrutando con nuestros familiares, queridos hermanos y amigos, Fuerza para que soportemos las cargas entre si y Unión para dejar de ser tantos y convertirnos en uno solo.