Bienvenida

"Gracias por visitar este sitio, que tiene como único fin mostrarles algunas reflexiones plasmadas de la forma más equilibrada posible, para que de esa manera iniciemos la marcha en pro de una vida mejor, con mayores libertades erradicando toda sujeción que limite nuestras acciones como individuos..."
JJ
Celis

viernes, 15 de octubre de 2010

El Poder de la Palabra

La palabra fue, es y será el instrumento más importante que el hombre ha utilizado a lo largo de su existencia desde tiempos antiguos hasta nuestros días, cuando el ser humano tuvo la necesidad de comunicarse para interactuar con los demás, apeló al dialogo, ya sea gestual, oral o escrito para tratar de comunicar sus inquietudes, necesidades, ideas o planteamientos, esto se debe a la necesidad de los seres humanos de interactuar como grupo, puesto que fuimos y somos seres que para poder subsistir a lo largo del tiempo tuvimos que apoyarnos entre si, por ende tuvimos que “socializar” entre nosotros mismos. Estamos conscientes de la importancia que tiene como “instrumento” la palabra, pero debemos ver dicha herramienta como “un arma”, desde la perspectiva simbólica, a la “palabra” se le ha comparado como una “espada” de doble filo, que al utilizarla un buen esgrimista puede lograr el alcance efectivo deseado, de lo contrario la utilización desaforada de dicho instrumento por alguien no diestro, podría en algunos casos herir a otros, o herirse a sí mismos. Paradójicamente desde una perspectiva particular, el mejor recurso que se podría utilizar para ser un buen “esgrimista” de la “palabra” radica en el “silencio”, puesto que desde allí en ese plano etéreo llamado conciencia, podemos analizar todo nuestro entorno desde un ángulo mas objetivo, donde miremos las cosas en el detalle y no nada más en su conjunto, no solamente ver las consecuencias de las cosas, sino las causas que la originaron propiamente dichas. Pues ese silencio nos permitirá oír también la palabra en labios ajenos, que del mismo modo tendrán algo que decir y eso nos permitirá observar que existen otros puntos de vistas, tal vez concebidos con mejor criterio que el nuestro, puesto que debemos estar conscientes de que no somos dueños de la verdad, ni creer que podemos monopolizar el verbo creyendo que solo a nosotros nos pertenece. Ese “callar” es tan importante, que para poder madurar una idea debe necesariamente estar presente. Ese “silencio” marca la diferencia entre una idea o un planteamiento bien concebido y otro concebido con visos de arrebato cuando no se guarda el debido “silencio”. Nos permitirá el silencio en determinado momento a ser más disciplinados a la hora de ordenar nuestras ideas o plasmar algún planteamiento, nos permitirá ser aun más ecuánimes a la hora de emitir un juicio o esbozar una crítica, constructiva por supuesto. Por otro lado no debemos emitir juicios de valor de forma inapropiada para con nuestros iguales puesto que estaríamos dándole un mal uso a ese “don” llamado “palabra”, debemos ser ecuánimes en nuestras acciones y sobre todo con nuestro verbo, la frase o palabra no pronunciada suele ser vista como un ave en cautiverio, pero una vez liberada no podrá jamás ser devuelta a su estado cautivo. Debemos en lo posible adosar a nuestras palabras un ánimo que lleve a quienes nos escuchen o nos lean a un nivel de reflexión auténtico, progresista de verdaderos valores humanísticos. Reconocer y sobre todo estar conscientes del alcance y el poder que posee la palabra, esto tiene que convertirnos en lo adelante en seres humanos más comprometidos con lo que decimos, no dejarnos llevar ni mucho menos instigarnos por influjos verbales de descredito que a ningún destino deseado nos lleva.

Y recordemos siempre; Salud para seguir disfrutando con nuestros familiares, queridos hermanos y amigos, Fuerza para que soportemos las cargas entre si y Unión para dejar de ser tantos y convertirnos en uno solo.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Liderazgo Colectivo

La Institución Masónica podría verse como una escuela filosófica si entendiéramos que etimológicamente hablando Filosofía significa “amor al saber”, “querer al aprendizaje”, o “amor por la sabiduría” para otros fuimos “La escuela de los misterios” viéndola en el marco de una época en que “misterio” tenía como significado “conocimiento”, ese conocimiento por cierto era vedado para muchos, puesto que no es un secreto que “todos” no están en capacidad de asimilar positivamente el “conocimiento de la verdad”. Ya en este punto podríamos observar que La Institución Masónica en sus primitivos tiempos, pudo ni siquiera poseer dicho nombre, “masonería”, teniendo en cuenta que fue una concepción que partió de los principios, fundamentos y doctrinas de muchas otras “escuelas filosóficas” o “escuela de los misterios”. Para nombrar solo una, la llamada “Hermandad Blanca”, en la época de los egipcios también llamada “Los hermanos de luxor” fue una de las tantas que pudo posiblemente haber tenido influencia en su paulatina y sistemática conformación. Como toda escuela La Masonería enseña, pero no una enseñanza o educación ordinaria o propia del vulgo, la masonería como toda escuela iniciática imparte una enseñanza muy especial dirigida principalmente a la conformación del “Nuevo Ser” o del “Hombre Nuevo” y para mayor significación utiliza como recurso pedagógico el lenguaje de los símbolos, logrando así en cada iniciado una visión personal de lo que podría significar la vida, la naturaleza y la muerte, teniendo a su vez como herramienta infalible de enseñanza el silencio para una mejor internalización del individuo en ese viaje misterioso hacia su yo interior. Esta enseñanza debe dar a los verdaderos iniciados el mejor de los resultados una vez que éstos demuestren en su proceder la mejor de las conductas, en el caso nuestro específicamente una conducta basada dentro de los parámetros masónicos debe ser un hombre verdaderamente libre, ¿qué significa esto?, pues que sea libre de pensamiento, sin fanatismos de ninguna índole, sin supersticiones de falsas religiones, un individuo sin envidias, sin ataduras político partidistas, etc. Por otro lado de buenas costumbres, las costumbres que se consideren sanas en el país donde habite y las que son universales tales como llevar una vida sin excesos, velar por su familia, socorrer al menesteroso, vivir en constante crecimiento intelectual, ante todo preocupado por el entorno que le rodea no siendo apático a los problemas ambientales, sociales y económicos, he allí la diferencia entre un comportamiento vulgar o profano y una verdadera conducta masónica. Una vez analizada brevemente la importancia de estos dos elementos en masonería como lo son “la educación” y la “conducta” (por supuesto la buena asimilación de una nos lleva al mejor desempeño de la otra), llegado el momento en que habiendo obtenido una buena enseñanza y por ende una mejor conducta, nos encontramos en ese ir y venir del aprendizaje filosófico – espiritual y físico, descubrimos que no estamos solos, que somos universales, que en otras culturas de latitudes lejanas también utilizaron y utilizan la misma simbología que nos enseñaron aquí, y mas allá descubren que ocurre lo mismo en otro lugar equidistante, por ese motivo recurrimos a modos de reconocernos los unos a los otros sin distinción de idioma, raza, credo, inclinación, política, etc. Tenemos nuestros signos, palabras y tocamientos en cada uno de nuestros diferentes grados y así nos reconocemos como masones todos y cada uno de nosotros, pero aunado a esto debemos reconocer de que aun cuando gozamos de un carácter universal en nuestro lenguaje nosotros no hemos sabido utilizar el gran potencial que eso significa, si tan solo nos proponemos a la difusión de ideas y transmisión de planteamientos concretos tales como la problemática social de nuestro país, abarcando educación, economía, salud, etc. Teniendo tantas cosas que decir y aun así no lo hemos dicho y por ende no hemos logrado esa tan necesaria comunicación e interacción que debemos tener entre QQ.: HH.: y mejor aun entre logias de otros orientes de nuestra jurisdicción. Teniendo tantas características positivas más que otras instituciones y éstas con menos recursos han tenido éxito, nosotros al contrario vamos en franco deterioro a pesar de que nuestros principios se remontan a muchos siglos atrás, nuestra educación nos puede llevar a mostrar una mejor conducta, y de que estamos comprometidos moralmente los masones entre sí, y que aun cuando gozamos de omnipresencia es decir estamos en cada rincón de nuestra nación, pues existe una logia masónica en casi todas las entidades federales del país, pero no hemos sabido explotar para beneficio nuestro y colectivo de dicha ventaja.

Es por ello QQ.:HH.: de que a pesar de que la masonería pudiera ser precursora o generadora de líderes de cada uno de sus miembros y por ende existiese un liderazgo colectivo y uniforme donde no existan intereses particulares, oprobiosos y mezquinos, sino tan solo existiese el nombre enaltecido de la institución masónica como creadora de hombres libres y de buenas costumbres preocupados por nuestra nación, debemos entonces empezar por pensar como cambiar nuestra conducta apática hacia nuestro entorno y comenzar a participar activamente con la palabra o el verbo escrito a pronunciarnos y a opinar con equilibrio y justicia ya que siempre ese debe ser nuestro norte lo Justo y lo Perfecto es que deberíamos vivir en una sociedad libre y segura en todo el sentido de la palabra.

Y recordemos siempre; Salud para seguir disfrutando con nuestros familiares, queridos hermanos y amigos, Fuerza para que soportemos las cargas entre si y Unión para dejar de ser tantos y convertirnos en uno solo.